Hércules Pedro Alliana fue investido esta tarde como nuevo presidente de Paraguay, minutos después de la destitución de Santiago Peña por mal desempeño de sus funciones. El hasta hoy número dos del Ejecutivo tendrá que completar el mandato que culminará en agosto de 2028, en un escenario marcado por la incertidumbre financiera y el reacomodo de fichas en el Partido Colorado.
Los miles de manifestantes que se congregaron desde temprano en los alrededores del Congreso coreaban «Alliana y Peña son la misma mierda» mientras se acercaban a la Plaza de Armas. A las puertas del Legislativo, el ya exvicepresidente era recibido por la comisión de bienvenida, conformada por congresistas colorados.
Alliana llegó a la sede del Congreso junto a su mujer, la diputada Fabiana Souto, y tomó juramento ante la mirada del presidente del Senado, Basilio «Bachi» Núñez, el titular de Diputados, Raúl Latorre, el presidente de la Corte Suprema de Justicia, Alberto Martínez Simón, y los diputados y senadores, con una notable ausencia de opositores.
Ya investido presidente, Alliana agradeció a dios y le pidió que le ilumine «en el camino de un nuevo Paraguay». «Le pido templanza y humildad para no olvidar nunca que el deber de un gobernante es mirar a los más desfavorecidos», dijo.
«Vengo de Ñeembucú, tierra donde la patria luchó por su propia vida. Agradezco a mi partido y reafirmo mi fidelidad a sus postulados doctrinarios. El Paraguay que hoy recibimos tiene urgencias que hoy nos obligan a estar en las calles, en los hospitales y en el campo», continuó.
El presidente pidió resarcir a los ahorristas defraudados por Ueno Bank. «No quiero ningún tibio a cargo de esta misión. Mi transparencia es innegociable. En mi función estaré abierto, colaborativo y disponible a los organismos de control, como siempre lo he hecho», sostuvo.
«A todos los servidores públicos: sacrificio y calidad de gestión. Voy a ser un presidente que se ocupa de Paraguay adentro», aseguró en un tiro por elevación a Peña, bautizado como el «presidente viajero» por sus reiteradas giras por el exterior. Alliana exigió «resultados concretos» a sus ministros. «En el tiempo que nos queda no hay excusas», dijo.
El nuevo mandatario prometió un proyecto de recortes para suprimir los gastos superfluos y destinar recursos a áreas prioritarias como salud y educación. «Esta patria la levantamos entre todos», concluyó tras un breve discurso inaugural.
Minutos más tarde, el senador Antonio «Tony» Barrios, un hombre próximo a Horacio Cartes, fue proclamado vicepresidente de la República. Barrios hizo alusión a Cartes, su «amigo e inspiración constante».
A diferencia de Peña, un economista formado en la Universidad de Columbia que presumió de su fama de Chicago boy, Alliana es un dirigente cercano a las bases y a la dirigencia colorada. El pilarense se convirtió en gobernador de su departamento natal, Ñeembucú, con tan solo 33 años. A partir de entonces, su carrera política despegó.
Alliana fue electo diputado en 2013 y seis años más tarde llegaría a presidir la cámara baja: permaneció en el puesto hasta 2022, bajo el gobierno de Mario Abdo Benítez, quien mantenía una relación turbulenta con Cartes. En paralelo, el flamante mandatario estuvo al frente del Partido Colorado entre 2016 y 2023.
El nuevo presidente asume en un contexto muy complejo. La sociedad movilizada y reclamando por sus ahorros, el escepticismo con la política en alza y la necesidad rápida de dar respuesta a una situación en la que no se tiene certeza de resolución.
Asimismo, Alliana gobernará bajo la sombra de Horacio Cartes que logró recuperar la centralidad y todo indica que será quien marque los tiempos de la gestión, será quien avale a los nuevos funcionarios y manejará los hilos del Partido Colorado de cara a las presidenciales de 2028.